Hoy nos ponemos nostálgicos en Beiraweb. A veces, para entender por qué estamos tan obsesionados con la digitalización justa, hay que mirar por el retrovisor. El turismo rural no siempre fue Instagram, reservas en un clic y WiFi en el monte.
Hagamos un viaje cronológico por la historia de nuestro sector. Abróchense los cinturones, que vienen curvas.
1967: El origen rudimentario
Todo empezó con un programa estatal llamado «Vacaciones en Casas de Labranza». No era turismo, era supervivencia. No había fotos, ni webs, ni reseñas. El trato era sencillo: te alojabas de forma rudimentaria en casa de un campesino y compartías su vida. Era auténtico, sí, pero no existía una oferta estructurada. Era el «boca a boca» elevado a la máxima potencia.
La década de los 90: El nacimiento oficial
Dicen las estadísticas que el primer alojamiento rural de España nace en Taramundi (Asturias) en el año 1986 pero nosotros establecemos a principios de los 90 el nacimiento de los primeros establecimientos de Agroturismo y con ellos las primeras leyes que regulan las Casas Rurales en España. Ya no es «la casa de un vecino», es un negocio. Empiezan a nacer alojamientos con encanto, pero la gestión seguía siendo una libreta, un teléfono fijo y un calendario de papel donde se tachaba con lápiz.
Año 2000: El «Big Bang» de TopRural
Aquí cambia todo. François Derbaix y Marta Esteve fundan TopRural. Fueron los auténticos pioneros que nos enseñaron que una casa rural podía estar en internet y de repente, el mundo se hizo pequeño. En el 2008 llegó Escapada Rural y una explosión de portales especializados en Turismo Rural que nacían como setas. El anfitrión empezó a descubrir que el cliente ya no venía del pueblo de al lado, sino de cualquier rincón del país o de Europa y sobretodo que recibía más llamadas de portales que de clientes.
2005 – 2008: El desembarco de los gigantes (OTAs)
En 2005 llega Booking a España y en 2008 aterriza Airbnb. El turismo rural entra en la liga de las OTA (Online Travel Agencies). La visibilidad era increíble, pero traía una cara B: comisiones altas y una gestión técnica que se volvía complicada, como afrontar las reservas de uno y del otro además de las nuestras sin crear un overbooking….. Llegaron las noches de cuadrículas, plannings rudimentarios y llevarlo de la forma más decente ya que no habían herramientas para ello (bueno si, un excel sería una herramienta, pero eso ya eran palabras mayores para muchos anfitriones)
2010: Aparecen los primeros PMS y la venta de TopRural
En este momento salen al mercado los primeros PMS (software de gestión), pero estaban pensados para hoteles de 400 habitaciones en la costa. Eran (y siguen siendo) caros, complejos y, sinceramente, no hablaban el idioma de un pequeño alojamiento rural. Algunos propietarios aprovecharon invertir el coste que se ahorraban de la ficha de TopRural al venderse en 2012 para contratar un PMS para gestionar su alojamiento. Este año fue un momento decisivo ya que se le dió sepultura de forma oficial a una forma de reserva, la telefónica y nace la dependencia a las OTA’s. La reserva online acababa de nacer, no de forma tan impulsiva como en la actualidad pero fue su precedente, y co la muerte de muchos portales, los más grandes fueron comprados por OTA’s y ahora trabajan a comisión por reserva y los más pequeños desaparecieron o algunos como decía la intro de el Equipo A, sobreviven como soldados de fortuna.
2020-2023: Llega el COVID y el cambio de chip: El huésped toma el mando
El COVID tuvo cosas malas y algunas de buenas en el Turismo Rural, vamos a detallar las buenas (las malas por desgracia las sabemos). La pandemia cambió de forma drástica las reglas del juego en el turismo rural y en la forma de reservar. El huésped ya no llama para preguntar si hay sitio, directamente reserva online, comprueba fechas, ve el precio y reserva. El anfitrión pasó de ser solo un excelente casero a tener que estar pendiente de las reservas online y eso si no tienes un buen aliado como nuestro motor de reservas es tarea dificil, sobretodo si te llega una reserva a las dos de la mañana y tienes que cerrar de forma manual en el resto de plataformas.
Hace casi 10 años: Nace Beiraweb
En medio de este caos tecnológico, hace casi una década, en 2017 decidimos que algo no encajaba. Veíamos a propietarios frustrados por sistemas caros y webs que no funcionaban pero en esa época aún solo diseñábamos páginas web pero ya estábamos trabajando en la idea de desarrollar un motor de reservas para nuestros vecinos con alojamientos de turismo rural ¿quieres conocer nuestra historia? la tienes AQUÍ
Así nació Beiraweb, desde una pequeña aldea Asturiana (y por aquí seguimos) con un propósito claro: digitalizar alojamientos rurales a un precio justo. Sin fuegos artificiales, pero con soluciones reales. Entendiendo que una casa rural necesita la misma potencia tecnológica que un Hotel de la Gran Vía de Madrid, pero con la cercanía y sencillez de nuestro entorno.
Conclusión: El futuro es hoy (y es digital)
Hemos pasado de la «Casa de Labranza» de 1967 al Motor de Reservas, el Check-in Online y los precios dinámicos de Pricelabs.
En este viaje, lo que no ha cambiado es la hospitalidad del anfitrión (y por supuesto la nuestra). Nuestro trabajo en Beiraweb es simplemente que la tecnología no sea una barrera, sino el puente que te permita seguir siendo el mejor anfitrión posible, sin perder la cabeza (ni el dinero) por el camino.
Ese es uno de los motivos por los que desde esta semana, nuestros clientes ya disfrutan del nuevo panel de gestión centralizado desde el calendario de su motor de reservas Beiraweb con muchísimas novedades como (ahora si) la implantación de tarifas y reglas de reserva por días y no regidas a temporadas así como aplicación para dispositivos Android y Apple y estamos ultimando nuestro sistema de envío de partes a hospederías con sistema de checkin online.
Creemos que la digitalización del turismo rural es una necesidad, a un precio justo y con herramientas sencillas pero potentes. ¿Hablamos?
