Una historia real: De no encontrar dónde viajar con perro a crear una comunidad de 160.000 seguidores

Mas Torrencito, es el caso de una casa rural en Girona que creció en redes sociales sin inversión mientras el turismo petfriendly pasaba de ser minoritario a tendencia.

Hace no tantos años, viajar con perro en España era complicado. No tanto por moverse, sino por encontrar un alojamiento donde realmente fueran bienvenidos. La mayoría de opciones se limitaban a “aceptarlos”, con normas, restricciones y muchas veces más tolerancia que integración.

En ese contexto nació Mas Torrencito, una casa rural en el Empordà (Girona), con una idea poco habitual en aquel momento: construir un espacio donde los perros no fueran un problema a gestionar, sino parte central de la experiencia.

“Al principio no era una estrategia. Era más bien una necesidad personal: queríamos viajar con nuestros perros y no encontrábamos sitios donde encajáramos”, explica Miguel Chordi, impulsor del proyecto.

Lo que empezó como una decisión casi intuitiva acabó definiendo todo el modelo: perros que acceden a todas las zonas, que duermen en sofás o camas y que comparten el espacio con naturalidad.

CRECER SIN PUBLICIDAD

Uno de los aspectos más llamativos del proyecto no está solo en su planteamiento, sino en cómo ha evolucionado en el entorno digital.

Sin campañas de publicidad ni grandes inversiones, Mas Torrencito ha construido una comunidad que supera los 160.000 seguidores en redes sociales (más de 75.000 en Instagram y más de 100.000 en Facebook), apoyándose principalmente en contenido propio y experiencias reales.

“No hemos seguido una estrategia de marketing como tal. Hemos ido contando lo que pasaba aquí cada día”, señala Chordi.

Ese enfoque, basado en mostrar situaciones reales —convivencia entre perros, anécdotas de clientes o reflexiones sobre el sector— ha conectado con un público que busca referencias más allá de los portales tradicionales.

🐾 DEL NICHO A LA TENDENCIA

En paralelo, el turismo con mascotas ha ido ganando peso en España. Lo que hace dos décadas era una opción minoritaria, hoy forma parte de la oferta habitual de muchos alojamientos.

Sin embargo, esta popularización también ha generado cierta ambigüedad en el término petfriendly.

“Ahora muchos sitios se definen así, pero no siempre significa lo mismo. Hay una diferencia clara entre aceptar perros y diseñar un espacio pensado para ellos”, apunta Chordi.

Ese cambio en la demanda también se refleja en el perfil del viajero, cada vez más exigente y con mayor capacidad para identificar propuestas que encajan realmente con su forma de viajar.

⚡ MÁS ALLÁ DEL TURISMO

Además de su enfoque en mascotas, el proyecto ha incorporado elementos como la autosuficiencia energética, alcanzando niveles cercanos al 84% anual gracias a instalaciones solares.

Un desarrollo que responde a una lógica similar: adaptar el modelo a una forma de vida concreta más que a una tendencia puntual.

🧠 UNA FORMA DISTINTA DE ENTENDER EL SECTOR

Lejos de plantearse como un caso aislado, el crecimiento de este tipo de proyectos refleja una transformación más amplia en el turismo rural, donde la experiencia, la autenticidad y la especialización empiezan a pesar más que las propuestas generalistas.

Y donde, en algunos casos, lo que comenzó como una necesidad personal termina convirtiéndose en una tendencia.

Os recomiendo que sigáis su blog, un auténtico referente del sector del turismo rural en España:

https://mastorrencito.com/blog-mas-torrencito